Frigiliana (II)

Siguiendo nuestra costumbre de no perder la oportunidad de descubrir y conocer elementos patrimoniales en nuestra región y que muchas veces nos pasan desapercibidos, hemos emprendido este fin de semana un recorrido hasta Frigiliana, en Málaga, realizando varios altos en el camino.

La primera posta fué en Antequera, en la Villa Romana del Cortijo de Robledo, que fué un asentamiento rural dedicado a la explotación agricola, concretamente al aceite de oliva, y vinculada a la antigua Aratispi (zona de las Pedrizas).

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Lógicamente dentro de las actividades patrimoniales, se incluyen las gastronómicas, y era obligado un desayuno que incluyera un mollete de Antequera, con jamoncito ibérico y su aceite de oliva

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El siguiente alto en el camino, consistió en la parada en el puerto Fenicio de Torre del Mar, que contra todo pronostico, actualmente no se encuentra cerca de la playa, sino a una distancia considerable de la orilla, tierra adentro. Esta circunstancia hace que este yacimiento fenicio sea un gran desconocido para la gran mayoría de la población.

A mediodía, si en la provincia de Málaga hablamos de gastronomía, hablamos de espetos y frituras de pescado, y en consecuencia de patrimonio.  ¿Sabias que se ha presentado un informe para solicitar a la Unesco que declare al espeto de sardinas, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad?.

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Por supuesto, comer en la playita, frente al mar, y en mesas de máximo 6 personas, manteniendo la distancia social

Un café a media tarde, con vistas incomparables desde Nerja, evidentemente no tienen precio

La última etapa de nuestro recorrido, Frigiliana, en la Axarquía malagueña, considerado uno de los pueblos mas bonitos de España, en el que desde el Neolítico, y posteriormente fenicios, romanos, y árabes han dejado su profunda huella, la cual aún perdura hasta nuestros días como cultivos, formas de explotación agraria, arquitectura, gastronomía, etc. Al recorrer sus callejuelas se hace obligado la degustación de su celebrado vino, y como no de su miel de caña, elaborada esta en el último de los muchos «Ingenios» , que operaban en la comarca, simbolos de una industrialización que tuvo gran importancia en la zona tiempo atrás.

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